sábado, 14 de marzo de 2015

¿PERO ESTO NO MOLABA?

Echando la vista atrás me doy cuenta que hemos evolucionado mucho, tanto como ser humano (otros siguen en el paleolítico), como ser tecnológico; y digo tecnológico porque nos hemos convertido en un ser hecho por y para las tecnologías, necesitamos de ellas como el comer. De aquí para allá con nuestro móvil, cascos puestos en la orejas para aislarnos de lo que nos rodea y todo el santo día moviendo el dedo de una lado al otro de la pantalla.
Los avances tecnológicos son obligatorios, nos cansamos de lo nuevo muy pronto y queremos cosas aún más nuevas, aunque sólo cambie un botón o una característica, pero necesitamos renovarnos.
Por eso las grandes compañías (que no son para nada tontas) saben aprovecharse de todo esto, y sacan continuamente cosas nuevas para que les demos un riñón (porque baratos precisamente no son) a cambio de sus nuevos productos.
El colmo viene cuando esos productos prometen demasiado y ahí se quedan, en simples promesas.
GOOGLE GLASS. ¡Oh! ¡Pinta bien! Unas gafas de realidad aumentada con lo que veras será… ¿el tiempo?, ¿el calendario?, ¿una ruta para ir al trabajo al que vas día si día también?, ¿y por tan sólo 1000€?
Prometía mucho, iba a ser el producto revolucionador, unas gafas con las que un simple vistazo al frente iba a estar rodeado por pantallitas virtuales que te mostraban el tiempo, una llamada o una simple ruta a modo de GPS. Iban a salir a la venta al consumidor en 2014, cosa que todavía no ha ocurrido. Tras varios retrasos por parte de la empresa Google y varios cambios de los desarrolladores parece que en 2015 tampoco saldrá a la venta. Según ellos “no lo sacarán hasta que sea un producto perfecto”, y todavía les queda camino si siguen atrasando la salida al mercado y si cambian cosas cada dos por tres (con lo fácil que es no decir fecha de salida hasta que no estén seguros de que su producto está finalizado). Las gafas han ido perdiendo interés: tanto atraso y tantos cambios no es bueno.


Evolución de los últimos 2 años de las Google Glass


Es cierto que han ido evolucionando muy bien, ya que al principio las gafas tenían los cables, chips y circuitos por fuera de las gafas, pero el último prototipo lo lleva todo dentro de la propia montura, indivisible, y lo mejor es el tamaño, que apenas ocupa sitio en la cara. Te mirarán raro los que te vean por la calle con eso, si es que te lo ven. A ver si acaba cumpliendo con lo que en un principio prometía ser y acaba siendo unas gafas caras pero que al menos no tienes que sacar el teléfono para trastear.




                                                                       Manuel Rodríguez Luque

4 comentarios:

  1. La verdad que tiene buena pinta, aunque es muy caro. Buena entrada!!

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  2. Que razón!! Esas gafas solo se las he visto a los segundos entrenadores de los equipos de fútbol, que como se las regalaran... Buena entrada Sara!

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  3. Muy buena entrada, no conocía su existencia y con ella me ha ayudado a enterarme de cómo funciona y viendo el vídeo he podido ver que es ¡una pasada!

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