sábado, 11 de abril de 2015

EL NUEVO PERIODISMO

Ya que somos estudiantes de periodismo, me ha parecido interesante tratar el tema de la incorporación de las nuevas tecnologías en este mundo. He encontrado un artículo, del 2008, en el que ya se trataba como indispensable conocer y manejar las nuevas tecnologías en el periodismo actual.

En ese artículo se barajaban varios puntos principales de los que, en mi opinión, marcan el periodismo actual.
El primero de ellos es que la aplicación de las nuevas tecnologías ha proporcionado una nueva forma de entender la comunicación, marcada por la interactividad, la hipertextualidad y la convergencia multimedia. El segundo, que la revolución digital ha generado una cierta crisis de identidad en el periodismo, ya que en el ciberperiodismo se encuentran jóvenes inexpertos que manejan muy bien el medio digital pero con cero conocimiento institucional o experiencia de campo.

Todo esto es un problema muy grave porque se está perdiendo la identidad y la figura del periodista tal y como lo hemos conocido siempre. Antes, el periodismo consistía en el acontecimiento, el intermediario y el ciudadano; hoy en día, el intermediario no existe, ya que los medios audiovisuales te hacen partícipe del suceso en el mismo momento, es decir, tú te autoinformas. Aunque también es innegable que la incorporación de las nuevas tecnologías proporcionan muchas ayudas al informador, así como instantaneidad o la interacción de usuarios, que nos permite ver diferentes puntos de vista. A pesar de que esto pone en duda la veracidad, ya que todo el mundo puede acceder a ella y cualquier persona puede hacer pública esa información sin ser periodista.




Lo idóneo sería encontrar un punto intermedio en el que el periodista pueda ser eso, el periodista de toda la vida, y que, además, las nuevas tecnologías le aporten más y mejores medios y así destacar en su trabajo. 

                                                                                                 

                                                                                           Andrea Fernández Felipe 

jueves, 9 de abril de 2015

NOMOFOBIA

Hoy hablamos de este nuevo tecnicismo, la nomofobia, el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil que hace referencia a la fuerte ansiedad que sufren algunos usuarios de los teléfonos móviles.
Para llegar a este término se realizaron en Reino Unido una serie de experimentos que confirmaron que más de la mitad de los usuarios de teléfonos móviles sufren ansiedad cuando pierden la cobertura, olvidan su teléfono móvil o se les agota la batería.
No podemos echarle la culpa a nadie más que a nosotros mismos por hacer surgir fobias de este tipo. Somos nosotros los únicos culpables, ya que en la actualidad nos hemos convertido en esclavos de la tecnología en general y de los teléfonos inteligentes en especial.


A raíz de esto han surgido experimentos de todo tipo, pero los más populares han consistido en hacer pasar a algunas personas una serie de días sin sus teléfonos móviles para ver las sensaciones que producía esta ausencia en ellas. Aunque para beneficio de algunos esta ausencia no ha supuesto otra cosa más que relajación y paz al separarse de su entorno a través de la pérdida del teléfono móvil, por desgracia, para muchos otros, la gran mayoría para ser más exactos, ha supuesto sensaciones de todo tipo e indagando un poco he podido encontrar algunos comentarios como los siguientes: “Experimenté la pérdida de la paciencia”, “No pude más”, “Me facilita las cosas más de lo que pensaba” o “Siento que me falta algo”
Triste. Es el único adjetivo que se me viene a la cabeza para poder describir esta situación. Lo único que espero es no llegar jamás a este punto, porque, como ya decía mi compañera Andrea en una entrada anterior, el teléfono móvil nos hace tontos.

Quiero hablaros por ultimo de algo que me ha parecido una mezcla entre curioso, increíble y ridículo: un carril exclusivo para los adictos al teléfono móvil. Esta iniciativa surgió en la ciudad china de Chongqing .Las autoridades aseguran que intentan evitar atropellos, así como los choques entre viandantes en esta ciudad, de más de 29 millones de habitantes, pero ¿en serio es esto necesario? Dicho carril está señalizado con un dibujo de un 'smartphone'.
Con esto finalizo mi entrada de hoy. Muchas gracias por leernos y hasta la próxima.


Laura Toro Leal

TECNODEPORTE

El deporte lleva existiendo desde hace más de un siglo; se incorporan nuevas normas que tratan de hacer el deporte más practicable, más entretenido, se busca siempre la manera de tener una cierta ventaja respecto del adversario siempre que no se exceda la legalidad, en definitiva, lograr un rendimiento mejor que el oponente para poder conseguir un éxito. Ahora bien, nos estamos excediendo en las mejoras que siempre tratan de ayudar pero a veces hacen que pierda encanto el deporte.

Buena prueba de ello se da en el mundo del fútbol cuando se quería incorporar el sistema de cámaras conocido como "ojo de halcón" que ya se usa en algunos deportes como tenis o cricquet y que ayuda a los jueces a decidir si una bola es válida o nula. Esta propuesta finalmente se declinó, y yo me pregunto: si hay un sistema que nos ayuda a ser más justos, ¿por qué rehuimos de él?. Pues bien, la respuesta se encuentra en el hecho de que buena parte de lo que alimenta el fútbol viene dado por la polémica post-partido que se genera tras una decisión arbitral, normalmente si esta es errónea, lo que conlleva una serie de opiniones de si el colegiado tiene intereses en que gane uno u otro equipo, que si no lo percibió bien, etc, que hace alimentar el negocio que supone el deporte.

Por otro lado, y alejándonos del deporte de élite, hay que hablar del incremento del uso de las aplicaciones que ayudan al usuario que practica deporte a controlar sus niveles corporales, bien sean pulsaciones, nivel de azúcar en sangre o la más mínima información que nos pueda proporcionar nuestro la app a través del smartphone. Y es que hay quien apunta que toda la vida se ha hecho deporte sin tanta tecnología de por medio, pero sí que es verdad que la tecnología, como todo, haciendo un uso correcto de ella, es muy útil en ciertos casos, aunque a determinados sectores no les interese.

Julián Chamero González