domingo, 12 de abril de 2015

¡No es lo que parece!

Ahora con las redes sociales y demás, creemos saber todo de la vida de la gente que nos rodea. Con un tweet nos cuenta lo que piensa, con una foto lo que hace, etc. Pero, ¿de verdad esto nos permite conocer a una persona como realmente es? Porque cada uno sube y deja de subir lo que le da la gana, sea verdad o mentira. Porque se puede subir una foto para aparentar algo que luego no es real, o no subirla porque no tienes la necesidad de compartirlo, y no por eso significa que no disfrutaras de ese momento. Del mismo modo ocurre con aquellas personas que no le dan mucho uso a esas redes, ¿significa esto que no tienen una vida interesante o una personalidad propia?

Cada cual usa las redes sociales a su manera: unos para compartir aquello que viven, otros para dar una imagen diferente, para expresarse o desahogarse, e incluso personas que prefieren compartir todas estas anécdotas, recuerdos o pensamientos en persona a alguien en concreto, en lugar de estar representado mediante una foto o 140 caracteres expuestos a todo el mundo. Y seguramente haya muchos mas usos que me esté dejando, pero con esto solo quiero llegar a la conclusión de que una red social no representa al completo a la persona dueña de ese perfil.

Todo hemos juzgado más de una vez a alguien por lo que hemos visto en su Instagram, en su Twitter, etc. Pero esto no deja de ser una segunda impresión que tenemos de esa persona; detrás de estos perfiles hay miles de cosas por saber de cada uno para así conocerlos como realmente son.



Jorge Pacheco Muñoz

sábado, 11 de abril de 2015

EL NUEVO PERIODISMO

Ya que somos estudiantes de periodismo, me ha parecido interesante tratar el tema de la incorporación de las nuevas tecnologías en este mundo. He encontrado un artículo, del 2008, en el que ya se trataba como indispensable conocer y manejar las nuevas tecnologías en el periodismo actual.

En ese artículo se barajaban varios puntos principales de los que, en mi opinión, marcan el periodismo actual.
El primero de ellos es que la aplicación de las nuevas tecnologías ha proporcionado una nueva forma de entender la comunicación, marcada por la interactividad, la hipertextualidad y la convergencia multimedia. El segundo, que la revolución digital ha generado una cierta crisis de identidad en el periodismo, ya que en el ciberperiodismo se encuentran jóvenes inexpertos que manejan muy bien el medio digital pero con cero conocimiento institucional o experiencia de campo.

Todo esto es un problema muy grave porque se está perdiendo la identidad y la figura del periodista tal y como lo hemos conocido siempre. Antes, el periodismo consistía en el acontecimiento, el intermediario y el ciudadano; hoy en día, el intermediario no existe, ya que los medios audiovisuales te hacen partícipe del suceso en el mismo momento, es decir, tú te autoinformas. Aunque también es innegable que la incorporación de las nuevas tecnologías proporcionan muchas ayudas al informador, así como instantaneidad o la interacción de usuarios, que nos permite ver diferentes puntos de vista. A pesar de que esto pone en duda la veracidad, ya que todo el mundo puede acceder a ella y cualquier persona puede hacer pública esa información sin ser periodista.




Lo idóneo sería encontrar un punto intermedio en el que el periodista pueda ser eso, el periodista de toda la vida, y que, además, las nuevas tecnologías le aporten más y mejores medios y así destacar en su trabajo. 

                                                                                                 

                                                                                           Andrea Fernández Felipe 

jueves, 9 de abril de 2015

NOMOFOBIA

Hoy hablamos de este nuevo tecnicismo, la nomofobia, el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil que hace referencia a la fuerte ansiedad que sufren algunos usuarios de los teléfonos móviles.
Para llegar a este término se realizaron en Reino Unido una serie de experimentos que confirmaron que más de la mitad de los usuarios de teléfonos móviles sufren ansiedad cuando pierden la cobertura, olvidan su teléfono móvil o se les agota la batería.
No podemos echarle la culpa a nadie más que a nosotros mismos por hacer surgir fobias de este tipo. Somos nosotros los únicos culpables, ya que en la actualidad nos hemos convertido en esclavos de la tecnología en general y de los teléfonos inteligentes en especial.


A raíz de esto han surgido experimentos de todo tipo, pero los más populares han consistido en hacer pasar a algunas personas una serie de días sin sus teléfonos móviles para ver las sensaciones que producía esta ausencia en ellas. Aunque para beneficio de algunos esta ausencia no ha supuesto otra cosa más que relajación y paz al separarse de su entorno a través de la pérdida del teléfono móvil, por desgracia, para muchos otros, la gran mayoría para ser más exactos, ha supuesto sensaciones de todo tipo e indagando un poco he podido encontrar algunos comentarios como los siguientes: “Experimenté la pérdida de la paciencia”, “No pude más”, “Me facilita las cosas más de lo que pensaba” o “Siento que me falta algo”
Triste. Es el único adjetivo que se me viene a la cabeza para poder describir esta situación. Lo único que espero es no llegar jamás a este punto, porque, como ya decía mi compañera Andrea en una entrada anterior, el teléfono móvil nos hace tontos.

Quiero hablaros por ultimo de algo que me ha parecido una mezcla entre curioso, increíble y ridículo: un carril exclusivo para los adictos al teléfono móvil. Esta iniciativa surgió en la ciudad china de Chongqing .Las autoridades aseguran que intentan evitar atropellos, así como los choques entre viandantes en esta ciudad, de más de 29 millones de habitantes, pero ¿en serio es esto necesario? Dicho carril está señalizado con un dibujo de un 'smartphone'.
Con esto finalizo mi entrada de hoy. Muchas gracias por leernos y hasta la próxima.


Laura Toro Leal

TECNODEPORTE

El deporte lleva existiendo desde hace más de un siglo; se incorporan nuevas normas que tratan de hacer el deporte más practicable, más entretenido, se busca siempre la manera de tener una cierta ventaja respecto del adversario siempre que no se exceda la legalidad, en definitiva, lograr un rendimiento mejor que el oponente para poder conseguir un éxito. Ahora bien, nos estamos excediendo en las mejoras que siempre tratan de ayudar pero a veces hacen que pierda encanto el deporte.

Buena prueba de ello se da en el mundo del fútbol cuando se quería incorporar el sistema de cámaras conocido como "ojo de halcón" que ya se usa en algunos deportes como tenis o cricquet y que ayuda a los jueces a decidir si una bola es válida o nula. Esta propuesta finalmente se declinó, y yo me pregunto: si hay un sistema que nos ayuda a ser más justos, ¿por qué rehuimos de él?. Pues bien, la respuesta se encuentra en el hecho de que buena parte de lo que alimenta el fútbol viene dado por la polémica post-partido que se genera tras una decisión arbitral, normalmente si esta es errónea, lo que conlleva una serie de opiniones de si el colegiado tiene intereses en que gane uno u otro equipo, que si no lo percibió bien, etc, que hace alimentar el negocio que supone el deporte.

Por otro lado, y alejándonos del deporte de élite, hay que hablar del incremento del uso de las aplicaciones que ayudan al usuario que practica deporte a controlar sus niveles corporales, bien sean pulsaciones, nivel de azúcar en sangre o la más mínima información que nos pueda proporcionar nuestro la app a través del smartphone. Y es que hay quien apunta que toda la vida se ha hecho deporte sin tanta tecnología de por medio, pero sí que es verdad que la tecnología, como todo, haciendo un uso correcto de ella, es muy útil en ciertos casos, aunque a determinados sectores no les interese.

Julián Chamero González

sábado, 28 de marzo de 2015

EL TELÉFONO INTELIGENTE QUE NOS HACE TONTOS

Todos hoy en día tenemos uno, desde un niño de 10 años hasta los abuelos más modernos. Sí, hablo del Smartphone. Somos conscientes de lo útil que nos es, de todas sus ventajas: tener todo lo que necesitas ahí, poder guiarte con el GPS en cualquier momento, buscar cualquier duda en internet desde él... pero ¿sabemos las desventajas y problemas que nos puede ocasionar?

Hemos cambiado el famoso Nokia 5110 (más conocido como ladrillo) por los Smartphone (o teléfonos inteligentes). Buscábamos un móvil más pequeño y hemos vuelto al momento de querer móviles cada vez más grandes que no nos caben en los bolsillos. En esta entrada me gustaría daros a conocer las desventajas del Smartphone, nuestro compañero de vida.

En primer lugar, y para mí la más preocupante, es que nos hace antisociales, y tiene su gracia, ya que precisamente lo que se pretende con esta nueva tecnología es acercarte más a la gente. La poca intimidad también es una desventaja clara, tenemos nuestra vida almacenada en el móvil; las fotos, la música, nuestras conversaciones, aplicaciones… ésta, de hecho, va unida al riesgo del robo de tu móvil, ya que la información personal que en él se encuentra puede ser utilizada por terceras personas. La escasa batería, que nos hace ir con los nuevos cargadores portátiles a todos lados. Y como no, el sentimiento de dependencia, de adicción, de no poder estar más de 15 minutos sin el móvil, sin consultar Whatsapp o Twitter. Y qué me decís de la cantidad de basura que acumulamos solo por tener ese gran espacio de almacenamiento.


Como véis, a pesar de las desventajas que tiene, no podemos vivir sin él y seguiremos desperdiciando nuestro tiempo con el teléfono inteligente que nos hace tontos. 



                                                                                                           Andrea Fernández Felipe 

miércoles, 25 de marzo de 2015

NO SIN MIS MEGAS

Hay una época del mes en la que la gente entra en una profunda psicosis tecnológica que provoca en ocasiones taquicardias y más de un sofoco. Ves a gente calculando acerca de cuánto le queda para que su compañía de teléfono le recargue los megas en su terminal para poder seguir enganchado a la red durante al menos otras dos o tres semanas hasta volver a la misma situación. Y yo, sinceramente no me explico esta dependencia de algo inmaterial llamado mega.

Las operadoras de teléfono saben de esa dependencia y por eso ofrecen sus productos acompañados de las tarifas de datos para navegar por la red con el smartphone. Pero mi pregunta es: ¿realmente necesitamos estar todo el día conectados?¿No nos vale con el wifi que tenemos en casa o en el trabajo?

Si pudiésemos pasar una semana entera sin estar enganchados al teléfono o desconectar de un ordenador conectado a internet, quizás sería más fácil poder disfrutar de las cosas que ofrece el día a día o poder disfrutar de unas merecidas vacaciones sin que nos molesten esos malditos grupos de Whatsapp que no dejan de decir tonterías que no llevan a nada productivo. Pero no nos llevemos a engaño, nos encanta mirar el teléfono y estar todo el día hablando o interactuando en las redes sociales, de ahí que luego no tengamos megas los días previos a que nos los recarguen.

Así que, párate a pensar en cómo sería tu día a día si no tuvieras datos en el móvil, ¿acabaríamos todos con una gran preocupación? Si queréis mi opinión, pienso que no, es más, pienso que aprovecharíamos muchas más cosas que se nos escapan por estar pendientes del teléfono. 


Julián Chamero González