WhatsApp es esa aplicación de mensajería instantánea que ha entrado en
nuestra vida hace relativamente poco y que actualmente no somos capaces de
eliminar de ella. Todos criticamos su uso en algún momento pero no nos
engañemos… ya no contemplamos una vida sin WhatsApp.
El abuso de esta aplicación no ha generado otra cosa que mal entendidos,
aunque es cierto que todos nos beneficiamos de ella y que resulta muy útil en
la gran mayoría de los casos. Hablamos de una aplicación que ha conseguido que
las generaciones pasadas acepten las nuevas tecnologías y las incluyan en sus
vidas como si hubieran convivido con ellas siempre, porque todos conocemos a
alguna abuela moderna a la que sus hijos le han regalado un Smartphone para
hablar con ella por WhatsApp, aunque eso signifique tener que esperar 5 minutos
entre un mensaje y otro (por eso de la velocidad con el teclado táctil). Aun así,
sigue habiendo gran cantidad de personas que se niegan a iniciarse en este
mundo y que prefieren llamarte un momentito para decirte lo justo. Es importante
aclarar, de todas formas, que las viejas generaciones son incapaces de adoptar
el ritmo y la facilidad con la que los jóvenes toman dominio de las tecnologías
en general.
Como iba diciendo antes, esto del abuso del WhatsApp solo trae
malentendidos y es que aún no tenemos dominado eso de la interpretación del
lenguaje escrito. A través de esta aplicación hablamos de una forma demasiado
coloquial, por no hablar de las faltas de ortografía, pero bueno, eso ya es
otro tema. Un ejemplo de este lenguaje coloquial son las ironías, y es que no sabemos
diferenciar cuando estamos de broma y cuando no, y el mensaje enviado con la
mejor intención puede desembocar en una bronca monumental. Además, muchas veces,
sobrepasamos esa línea de confianza con determinadas personas, por lo que casi
es más importante, ya no lo que decimos, sino
como escribimos lo que decimos.

Si nombramos algunos inconvenientes más, debemos hacer referencia a la pérdida
de tiempo que conlleva, ya que no nos limitamos a escribirnos lo necesario,
sino que empezamos conversaciones sin ningún fin que en algunos casos duran
horas. Debemos plantearnos entonces en que emplearíamos todo ese tiempo si no utilizáramos
la exitosa aplicación. Además nos relacionamos cada vez menos y es que cada día
es más frecuente entrar en un bar y ver a un grupo de chavales con la mirada
fija en su teléfono sin relacionarse entre ellos. Ya que pongo este ejemplo, una
vez escuché un reto que creo que todo el mundo debería llevar a cabo y
consistía en lo siguiente: cuando te juntes con tu familia o grupo de amigos
para tomarte algo, dejad todos en un sitio apartado los teléfonos, y el primero
que lo coja (a no ser que sea algo urgente o necesario) para hablar por WhatsApp,
por ejemplo, paga la ronda. Me resultó gracioso cuando lo escuché y creo que
puede resultar efectivo. Os invito a probarlo.

Son muchos los inconvenientes que puedo nombrar pero solo voy a hacer referencia
a uno más y es que es la aplicación preferida de los cobardes. Ahora los
problemas se solucionan hablando por WhatsApp y son muchísimas las parejas que
solo son capaces de sincerarse a través de esta mensajería instantánea. Hay hasta
algunos “valientes” que cortan sus relaciones sentimentales mediante este
medio. Sabiendo esto, ahora os pregunto: ¿hasta dónde vamos a llegar? Como en
cada entrada, intento haceros reflexionar sobre algún asunto, y esa es mi
pregunta hoy.
Si hubiera que pagar por cada mensaje que envías…
Laura Toro Leal
No puedo estar más de acuerdo con esta entrada Laura. Esta red social está acabando con la esencia del ser humano y debemos de intentar cambiar esta realidad...pero quizá es demasiado tarde.
ResponderEliminar¡Sigue así Laura!
No hay duda de que Whatsapp es una de las aplicaciones más útiles que tenemos en nuestro movil, pero estamos perdiendo la esencia del cara a cara y el contacto físico. Una lástima.
ResponderEliminarSigue así Laura, muy buena entrada.
No se sabe a donde a llegaremos, pero desde luego como sigamos asi, a nada bueno... ¡Buenisima entrada, verdades como puños!
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo
ResponderEliminarNo estamos cayendo en que esto va a trarer problemas a la sociedad.
ResponderEliminarMuy buen post Laura, tienes futuro si sigues así.
Qué entrada más interesante Laura!
ResponderEliminarYo creo que la posibilidad que nos da Whastapp de comunicarnos al instante no podemos desaprovecharla, por lo que un buen uso de ella está muy bien creo yo
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